Y, ayer y hoy, múltiples manifetaciones en toda España, piden lo mismo. Supongo que apoyados por Rodríguez y compañía.
Yo no puedo defender ni a unos ni a otros. Condeno la invasión de Israel, que mata niños salvajemente, como condeno la acción terrorista y suicida -tomando como escudos humanos a sus compatriotas- de Hamas. Ambos son salvajes y la víctima, un pueblo oprimido.
Triste vida la de esos pueblos.
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