Yo no entiendo de economía ni, mucho menos, de macroeconomía (lo veréis cuando terminéis de leer este comentario). Pero tampoco entiendo que para combartir la inflación que va in crescendo haya que subir los tipos.
Hasta donde yo sé, y creo que también la mayoría de la gente, la inflación se dispara porque sube el barril de petróleo y parte de los alimentos y no por un consumo excesivo, que hoy no consume ni dios: no hay dinero más que para malpagar la hipoteca y comer a medias. Desde luego no lo hay para comprarse un traje, un reloj o un coche. Véanse las cifras de ventas de vehículos el pasado mayo, o dense una vuelta por el corte inglés.
¿Entonces? ¿Por qué en lugar de subir los tipos de interés no se empeña la gran Europa en controlar el barril de petróleo y la superficie que se dedica a los cultivos que sirven para producir biodiésel, que tampoco bajan el barril pero encarecen los alimentos? De cajón, ¿no? Porque, digo yo: Europa unida ya tiene peso en el mundo. ¿O va a ser que no, como se dice ahora?
Pues va a ser que no. Nuestros sabios, europeos en este caso, deciden que le den por el culo al pueblo y ¡hala! a subir los tipos de interés, que es más fácil. ¡Panda de burócratas! ¡Vaya desinterés!
Ahora lo de Pepe Blanco: escribe, muy circunspecto él, en su blog: "Me he resistido en estos últimos meses a confesar públicamente mi simpatía hacia Barack Obama para no interferir en lo más mínimo en el proceso de elección que estaba desarrollando el Partido Demócrata." (sic). Descojono total del pueblo americano (si es que se entera).
¡Quién coño se habrá creído que es este Pepiño! Pero no me digáis que la frase no es genial. Habría que enmarcarla... más humilde y no nace.
jueves, 5 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario