Aquí desahogaré mis pensamientos sobre la política (más bien sobre politicucha, que es lo hacen nuestros políticos) y hablaré, a veces, de otras cosas. No pretendo ofender pero, si lo hago, apechugaré con las consecuencias. No creo que diga mucho más de lo que se escribe en periódicos o blogs, se habla en tertulias o se comenta en TV.

miércoles, 16 de abril de 2008

Trasvasillo del Ebro, otra vez

Ya no es trasvase. Ahora es transferencia, cesión, o cualquier otra palabreja que sustituya a "trasvase". Como trasvasillo, digamos. Bien.

La minisra de turno (ahora de Medio Ambiente, Rural y Marino, ¡toma ya!) ha dicho que "No es ningún trasvase, lo reitero y estoy dispuesta a explicárselo a quien quiera entrar en temas más concretos" (sic). Pues yo quiero entrar, señora ministra. ¿Me lo explica, por favor?

Además resulta que es un trasvase (yo seguiré llamándole así, vale ya de eufemismos mal aplicados), milagroso, porque los responsables públicos aseguran que la medida 'no restará ni una gota más de agua del río' (noticia literal esta mañana en "elmundo.es"). No entiendo: van a hacer una obra que cuesta 180 millones de euros (o 30.000 millones de pesetas, ¡ahí es ná!) para no llevar agua... (y si lleva agua, resulta que no es del Ebro, pero dicen que es una cesión o transferencia del Ebro). Pá mear y no echar gota.

O, en otras palabras: estos politicachos o politicuchos nos toman por gilipollas. Como siempre. Niegan la evidencia, nos toman el pelo, utilizan la demagogia hasta en sus extremos más inverosímiles...

Pero, ¡atención! El pueblo español les ha votado y ahora toca aguantarse. Mientras, la oposición a verlas venir y si decir ni mu. Excepto el valenciano y el murciano que bien cabraos que están, y con razón.

Pero Rajoy, que preside de momento el PP, no sólo no habló del trasvase en la campaña electoral (vergonzoso) sino que ahora se calla... debe ser que él también cree que no es un trasvase, sino un trasvasillo o algo así. ¡Cojonudo!

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