Aquí desahogaré mis pensamientos sobre la política (más bien sobre politicucha, que es lo hacen nuestros políticos) y hablaré, a veces, de otras cosas. No pretendo ofender pero, si lo hago, apechugaré con las consecuencias. No creo que diga mucho más de lo que se escribe en periódicos o blogs, se habla en tertulias o se comenta en TV.

domingo, 20 de abril de 2008

Las ministras y el machismo

Ahora resulta -dicen las actuales ministras- que si las critico soy un machista y estoy cultivando la violencia de género. ¡Cojonudo!

Entonces, si critico a un ministro, ¿qué soy? ¿Feminista? No lo creo. A sus compañerOS (en masculino en este caso) de gabinete seguro que los puedo criticar sin que me digan que soy tal o cual, pues no me van a conceder el dudoso honor de ser feminista, claro.

¿Y qué dice la ministra de "Igual da"?. Dice: 1. "Esos comentarios sólo reflejan el sentir de una minoría y refuerzan la urgente necesidad de crear un Ministerio de Igualdad". 2. "Ese cuestionamiento entra en la normalidad que hemos tenido que soportar siempre las mujeres y que queremos cambiar". 3. "Creo que la educación de nuestros niños y niñas en igualdad es vital para desterrar el machismo definitivamente" (sic). Vale.

1. Si es el sentir de sólo una minoría, ¿por qué peocuparse tanto? Si es así, ¿justifica una minoría la creación de un ministerio de "Igual da"? ¿O da lo mismo?

2. ¿La normalidad es que se critique más a una ministra que a un ministro? Creo que está Ud. un poco perdida, señora. Si a alguna colega suya se le ha criticado, y hasta reprobado, no creo que sea por ser mujer... sino porque es un completo desastre. Y es pecisamente ella, mi paisana -paisana de pueblo, en este caso-, la que dice sobre la crítica a las ministras: "Sin ninguna duda. A la hora de juzgar, aplican criterios que no son los que corresponden a nuestro trabajo." Creo que no es su caso, a la vista está.

3. Niños y niñas (yo diría niñas y niños, porque annteponer niños, señora ministra, puede ser considerado machista; tenga cuidao) en igualdad ¿de qué?. Que yo sepa, al niño y a la niña en tiempo escolar se les enseña, educa y exije lo mismo ¿o no?. ¿O es que resulta que ahora, por el hecho de ser mujer -niña-, hay que tratarlas de forma diferente?

Apañaos vamos con estas declaraciones que acentúan precisamente lo que predicando quieren evitar: la diferencia de género. Si eres ministro te puedo criticar, pero si eres ministra, ¡ojo! si te critico soy un machista. O sea, que ellas, las ministras, tienen patente de corso. Yo, de Rodríguez, habría nombrado a diecisiete ministras. Y luego habría creado el ministerio de "¡Machista el que critique!". Tendria así una legislatura muy cómoda.

Atención a la oposición (si la hubiera): no critiquen a las ministras, que les tacharán de machistas, decimonónicos y otras cosas. Ellas lo hacen todo bien. ¡Faltaría más!

1 comentario:

Anónimo dijo...

querid@ amig@ de este blog politiquero. YO estoy muy contenta de la medida, como soy mujer al primero que me critique lo empapelo. Así que ya sabes, cacho machista iberico decimononico no admito ni una sola critica, ni una mala cara, ni un rictus para decir que al guiso le falta una pizca de sal ó le denunci@